Pídale a su hijo que piense sobre sus comidas preferidas y
converse sobre la forma de prepararlas. Repase la forma en que el
cocinero sigue las instrucciones de la receta, preparando primero
los ingredientes y organizándolos en determinado orden. (Incluso
puede mantener esta conversación mientras prepara una comida
o un refrigerio con su hijo.)
Quizás sea fácil cuando se trate de la receta para una
leche malteada o un licuado, pero, ¿qué sucede cuando se
trata de la receta para un caso de desastre? ¿una sorpresa?¿un
día cálido de verano? ¿un partido perfecto de béisbol?
¿un cumpleaños divertido? ¿un día en la playa?
Consulte una receta del recetario de cocina o de la sección
de comidas de un periódico o revista. Cuando su hijo escriba
la nueva "receta", verifique que tenga en claro el formato que tiene
una receta y que la utilice (una lista de ingredientes seguida de
las instrucciones para reunirlos y cocinarlos).
Para crear la nueva receta, pídale a su hijo que primero piense
en los “ingredientes”. ¿Qué necesitamos para
preparar esta cosa o acontecimiento?
Luego, pídale que considere el orden de los eventos, o cómo
se deberían unir los ingredientes. Invítelo a escribir la
receta en una tarjeta o en un trozo de papel. Anímelo a ser muy
descriptivo cuando escriba. Cuando haya terminado, lean juntos la
receta en voz alta y luego consérvela sobre la puerta del refrigerador
para tenerla a mano la próxima vez que quiera una receta nueva
y divertida.